La historia de los Reyes Magos para niños

//La historia de los Reyes Magos para niños

La historia de los Reyes Magos para niños

Cuando escribí este post, el 31 de diciembre de 2011 no imaginaba que en unos años yo sería una de esas madres a las que entonces se lo dedicaba… siento pena y alegría a la vez, pena porque uno de mis hijos ya no va a ponerse nervioso la noche de Reyes, y alegría a la vez por verlos crecer y seguir avanzando… Os dejo nuevamente el post con la verdadera historia de los Reyes Magos, esa que anoche leímos mi marido y yo a nuestro hijo.

Quizás ya conocéis esta historia sobre los Reyes Magos para niños, pero a mi me entusiasmó cuando la leí, y ahora que una de vosotras me la ha enviado, me encantaría compartirla.
Se la dedico especialmente a aquellos padres que se encuentran cerca del momento de tener que contarle a sus hijos “la verdadera historia de los Reyes Magos“. !Felices Reyes!

historia reyes magos para niños

“Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus  actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
– ¿Papa?
– Sí, hija, cuéntame
– Oye, quiero… que me digas la verdad
– Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
– Es que… -titubeó Blanca
– Dime, hija, dime.
– Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
– Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
– ¿Y tú qué crees, hija?
– Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
– Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…
– ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
– No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca
– Entonces no lo entiendo. papá.

– Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

verdadera historia de los Reyes Magos

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser

la verdadera historia de los Reyes Magos:

– Cuando el Niño Jesus nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
– ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
– ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
– Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
– Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
– ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
– No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
– ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
– Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
– Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.
– Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
– Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
– Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
– Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
– Ahora sí que lo entiendo todo papá.. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
– No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.”

¿Qué os parece, os ha gustado? Si es así, podéis compartirlo con el símbolo de Facebook que aparece a la izquierda o aquí

Por | 2018-01-04T13:50:27+00:00 diciembre 15th, 2016|Familia|

14 Comentarios

  1. turu 03/01/2011 en 13:01 - Responder

    jo! pues yo no lo conocía y me ha encantado… qué manera más bonita de explicarlo! yo me lo creo y todo!!

    • Ana 03/01/2011 en 16:50

      Sí, yo también Turu. Es genial.

  2. Amaya 03/01/2011 en 13:39 - Responder

    Que historia más bonita! me la guardo para cuando Joana sea mayor 🙂

    • Ana 03/01/2011 en 16:53

      Sí, eso intenté hacer yo el año pasado, pero la perdí. Ahora la tengo aquí guardadita para siempre, cuando mis niños crezcan me encantará contársela.

  3. La Moraleja Blog 03/01/2011 en 23:00 - Responder

    Gracias!! ya la conociamos pero tambien la habiamos perdido de vista 😉

    la publicamos también en nuestro blog y te linkamos!! te seguimos

    • Ana 03/01/2011 en 23:42

      Gracias!

  4. Paula 03/01/2011 en 23:20 - Responder

    Muy sencillita y muy bonita! Me ha encantado

  5. Jana 04/01/2011 en 16:14 - Responder

    Me ha encantado!! La guadaré para cuando mis sobrinos pequeños me pregunten….porque la verdad es increible!!! Gracias!

  6. elena 05/01/2011 en 09:38 - Responder

    ES LA HISTORIA Q UTILICE PARA EXPLICARSELO A MI HIJA Q TIENE AHORA 11 AÑOS Y TODAVIA AYER ME PREGUNTABA SI LOS REYES DE LA CABALGATA DE HOY DE MADRID ERAN LOS AUTENTICOS….. ES MUY ENTRAÑABLE Y VERAZ, Q BONITA LA INOCENCIA DE LOS NIÑOS

  7. Cris 13/12/2011 en 23:33 - Responder

    Muy bonito lo que nos enseña este relato. Lástima que a mi hijo fué la propia catequista la que le dijo que ya era muy grande para no saber que los Reyes eran los padres. Eso con 10 años. Que pena que personas que se dicen “seguidoras de Jesús” rompan con la ilusión y la inocencia de un niño.

  8. coral 16/12/2011 en 23:47 - Responder

    Simplemente la manera mas dulce y tierna de contar esta historia 😉 !

  9. AMPARO 04/01/2012 en 17:30 - Responder

    Mejor no podia estar contada, tomo buena nota para cuando me toque a mi contarla.
    Me ha encantado, es muy entrañable
    Felices Reyes.

  10. Almudena 16/12/2016 en 22:58 - Responder

    Entrañable :), la tenía de mi hijo mayor, pero esta vez cambiamos el momento para contarla a nuestro peque, de la.edad de Pablo, Ana, se lo contamos en verano, y así el distanciamiento en el tiempo ha sido más positivo
    Un abrazo, nos acordamos de vosotros

  11. angeles 20/12/2016 en 14:56 - Responder

    Que bonito cuento y que forma tan delicada de contar la verdad, me ha encantado.

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