Hace unos años conocía el entonces Barceló Sancti Petri y ahora Royal Hideaway Sancti Petri. Entonces fui con un viaje de bloggers os lo contaba aquí : Esdor en Sancti Petri, y prometí volver con mi chico en cuanto pudiera. Pues bien, al fin lo he conseguido y aprovechamos el puente de primeros de mayo para esa ansiada escapada. Os cuento.

Sabíamos que el tiempo no nos acompañaría, pero no anulamos la reserva porque no teníamos fechas para sustituir en el horizonte. Los dos primeros días del puente de mayo estaban reservados sin niños, así que nos animamos a ir aunque fuese para no hacer nada.

La mañana despertó como suponíamos; unas rachas de viento a la salida de Cáceres, camino de Santi Petri, fueron tan solo el preludio de un agua racheada que sonaba en las lunas del coche de una forma tremenda. Me puse algo triste, pero mi marido me animó: “Pero vamos a ver; no paramos de trabajar. Si hace sol, pues mucho mejor, y si no, pues paseamos y nos tomamos algo, y ya está”.

Royal Hideaway Sancti Petri

La verdad es que tenía razón. El sol iba y venía pero teníamos “Plan B”. Llegamos a Sancti Petri y encontramos muy fácilmente el hotel. En recepción nos estaban esperando; un chico cogió las maletas y una compañera suya nos ofreció cava y/o agua limonada. Ese fue tan solo el primer detalle de un pedazo de hotel muy, pero que muy recomendable.

La habitación, espectacular. Todo domótica, varios tipos de iluminación en el baño: relax, techo, normal, baja… así hasta doce posibilidades. El cartelito de “no molestar” se pone de forma automática con un led, nada de papelitos. El buffet del desayuno es muy bueno, pero lo mejor lo voy a dejar para el final.

Royal Hideaway Sancti Petri Barcelo

Casi lo mejor, fue el colchón. Ya os dije en el post que habla de Burrito Blanco que no pensaseis mal, pero es que es verdad. Tenía una funda viscoelástica que lo convertía en más que cómodo. Dibuja la forma del cuerpo y se descansa tanto y tan bien, que lo hemos comprado para casa.

Los restaurantes de Royal Hideaway Sancti Petri

Tiene varios restaurantes; una brasserie, otro casi solo con platos de atún; una pizzería, un irlandés con bolera, una discoteca decorada con estilo árabe, varias piscinas, dos de ellas climatizadas en el exterior y otra más interior, una escuela de surf, un chillout desde el que se ve una magnífica puesta de sol en la playa de La Barrosa, cuando haya sol, se supone… , una zona infantil para que los peques se diviertan sin molestar a los adultos, y así un larguísimo etcétera repleto de detalles.

Royal Hideaway Sancti Petri Barcelo restaurante

La atención personal

Ahora bien, os voy a contar lo que más nos gustó a los dos y que lo convierte en un hotelazo. Las personas que trabajan allí son sencillamente estupendas; todo el día sonriendo, amables sin pasarse, con un ambiente entre ellos que se nota que es fenomenal y que se nota. Me gustaría agradecer desde aquí a todos cómo son, de verdad. Nos facilitaron todo.

Royal Hideaway Sancti Petri Barcelo personal

Os contaré un pequeño (y gran) detalle que revela un poco más lo que quiero transmitiros. En plena hora punta de comidas del fin de semana, se acercaba a la mesa de al lado una camarera con una bandeja enorme repleta de platos de un pescado perfectamente elaborado y preparado para servir. Dos niños corriendo por medio del comedor se llevaron por delante literalmente a esa persona, y con ella la bandeja al suelo con la comida de una mesa que supongo esperaba recibirla ya.
Ella, muy amable, podía haber reaccionado como cualquiera de nosotros, yo misma, me empezaron a subir los calores porque a esos niños nadie les llamó la atención, siguieron corriendo por allí, y me entraron ganas de… (mejor lo dejo), pero no, ella, con una sonrisa miró hacia arriba y dijo “estas cosas pasan”. Y sin más recogieron entre ella y sus compañeros lo que allí había esparcido y volvieron al poco tiempo con lo que supongo sería lo mismo. Estos son esos detalles que os digo que vivimos en varias ocasiones, y que hizo que todo fuera sencillamente impecable.

Royal Hideaway Sancti Petri Barcelo

Este hotel tiene muchos premios, y el spa más grande de Andalucía, pero de eso y de los masajes (inolvidables) que nos dieron os hablo otro día.

playa la barrosa

Esta es la playa a la que se accede desde el hotel, en dos minutos estás en este paraíso, la Playa de la Barrosa.

Ahh!!! A punto de regresar, salió el sol, la gente asomó de todas partes y a los pocos minutos, las sombrillas de las piscinas se fueron llenando. Nosotros ocupamos la número 40, pulsamos el botón que hay en el mástil, y a los pocos segundos, un amable camarero nos ofreció algo de aperitivo y nos lo acercó hasta allí.

Royal Hideaway Sancti Petri

¡Un hotelazo más que recomendable! Próxima parada prevista: con niños.  Hotel Royal Hideaway Sancti Petri