Antes del anochecer (“Before midnight”, EEUU, 2013)

Última parte de una trilogía en la que el autor Richard Linklater ya nos hizo partícipes de “Antes del amanecer” y “Antes del atardecer”, “Antes del anochecer” es el colofón a una historia de amor y probablemente la mejor de las tres películas.

Rodadas casi en tiempo real, los actores que encarnan a los protagonistas, Ethan Hawke (Jesse) y Julie Delpy (Céline), veinteañeros en la primera película y treintañeros en la segunda, ya han cumplido los cuarenta en la tercera. Los intérpretes cumplen años igual que lo hacen sus personajes.

Antes del anochecer

A través de Jesse, de Céline y del retrato de la evolución de su relación en tres puntos clave de la misma, el director refleja en términos muy auténticos las etapas fundamentales por las que pasa una relación duradera, desde su nacimiento hasta su madurez.

Los títulos de las tres películas son metáforas de los distintos momentos de la vida de la relación.  Después del enamoramiento loco y del reencuentro, “Antes del anochecer” se basa en las conversaciones de una pareja adulta después de pasar muchos años juntos.

La película se compone prácticamente de una única conversación que comienza divertida y banal y acaba profunda e incluso por momentos triste. Los dos protagonistas, coguionistas del director en las dos últimas entregas de la trilogía, parten de temas casi insustanciales como la organización de la familia y llegan a ahondar en cuestiones muy profundas como sus miedos e inseguridades. Sale a la luz el machismo encubierto de la sociedad moderna en la que las mujeres siguen llevando el peso de los hijos o el trabajo de los hombres siempre parece más importante.

Antes del anochecer

Es interesante ver la postura de ambas partes, ella con muchas cuestiones sin resolver y mucha intuición, mucho más emocional e irracional que él, él más egoísta pero más dispuesto a dialogar y a intentar comprender llegado el momento, menos sensitivo pero más racional.

Es interesante y muy acertada la estampa de una relación actual y el retrato de cada uno de los sexos, cómo se enfrenta cada uno de ellos a la maternidad/paternidad con el conflicto de intentar preservar al máximo su independencia.

La película transcurre en Grecia, en unas vacaciones que pasa la familia en casa de un escritor importante. Los diálogos son muy acertados, escritos en un tono sencillo y absolutamente natural con el que los guionistas consiguen enganchar al espectador. Los protagonistas no parecen actuar, parecen vivir en sus papeles. Pasan de la broma al enfado, a la complicidad, a la rivalidad… de un modo que resulta tremendamente cercano.

“Antes del anochecer” es una película muy bien resuelta, que deshace a la vez que construye muchos mitos de las relaciones de pareja.

Trailer de Antes del Anochecer:

 

Crítica por Silvia Rodríguez