Llega Septiembre, la vuelta al trabajo, al cole, proceso de adaptación a la rutina…

Muchas veces en esta época sufrimos un estrés que puede ser estacional, por los múltiples cambios y vuelta  a la vida activa, pero si se mantiene más en el tiempo hemos de plantearnos si tenemos alguna carencia que dificulte nuestra gestión del estrés.

Los síntomas que debemos controlar y ver si se mantienen en el tiempo son:

–       Irritación y tensión frecuentes.

–       Agotamiento Nervioso

–       Trastornos del sueño

–       Cambios de Humor

–       Problemas en las relaciones familiares y laborales

171022-insomnio-trabajoImagen: diariofemenino.com

Normalmente se asocia el estrés a un problema estrictamente mental  y emocional, pero no sabemos que el estrés tiene su naturaleza bioquímica y se produce en mayor o en menor medida, además de por causas externas, porque no se pueden producir determinadas reacciones químicas en el interior de nuestro organismo.

La mayoría de las veces, estas reacciones no se producen porque falta algún componente, que, aunque se necesite en pequeñas cantidades, si no está presente impide el proceso.

Por ello, la alimentación y suplementación  juegan un papel tan importante, ya que en cuanto damos al organismo los compuestos que faltan se producen los procesos bioquímicos necesarios y los síntomas ceden rápidamente solucionando la causa.

Las Recomendaciones Nutricionales más importantes para la correcta gestión del estrés son:

Nutrientes Importantes para el Sistema Nervioso

Los aminoácidos precursores de neurotransmisores, especialmente la dopamina y la serotonina, de las proteínas de origen animal o vegetal.

Fomentar las proteínas animales y vegetales, especialmente las aves (pavo, pato y pollo), requesón o cuajada de oveja o cabra, germen de trigo, avena y cereales ricos en aminoácidos (tirosina, fenilalanina,  triptófano) .

 

Las materias grasas ricas en AGPI omega 3.

– Para condimentar : alternar o mezclar el consumo de aceites vírgenes de primera presión en frío ricos ennácidos grasos omega 3 (aceite de lino, nuez, soja y cañamo…) o en ácidos grasos omega 6 y vitamina E protectora y antioxidante (germen de trigo, girasol, semillas de uva y cártamo).

– Consumir regularmente alimentos ricos en AGPI :

– los pescados grasos : salmón, sardina, arenque, pez espada, caballa, salmonete, atún, ricos en omega 3 (EPA/DHA), cocidos a baja temperatura,

– los mariscos (ostras, mejillones…), el aguacate…

– Para un complemento en AGPI, condimentar sus ensaladas con semillas de lino, de cañamo, de calabaza, o de nuez.

 

Los alimentos ricos en antioxidantes (vitaminas, oligoelementos)

 

– Las hierbas aromáticas y especias, ricas en antioxidantes : tomillo, estragón, mejorana, salvia, cilantro,albahaca, canela, clavo, comino, jengibre, hojas de laurel, nuez moscada, perejil, pimienta, cúrcuma, té verde y semillas germinadas (alfalfa, mostaza, sésamo, semillas de lino…).

– Frutas y verduras:Consumir frutas y verduras frescas de temporada a ser posible biológicas.

Los alimentos ricos en magnesio: verduras, cereales integrales, oleaginosos, frutos secos, frijoles blancos, lentejas, chocolate y algunas aguas minerales.

 

Los alimentos ricos en vitaminas del grupo B: germen de trigo, huevos bio, aguacate, semillas germinadas, cereales integrales o semi-integrales y legumbres ricas en fi bras.

 

estres

*Imagen: enabrilaguasmil    

Evitar las grasas saturadas de origen animal y limitar los alimentos azucarados

• Privilegiar las proteínas magras de buena calidad por la mañana y al medio día.

• Carnes blancas, aves de corral, charcutería (no más de 3 veces por semana)

• Limitar al máximo el consumo de productos lácteos bovinos (leche, yogur, crema a base de nata, crema de postre y queso) que ensucian el organismo. Los productos que proceden de la cabra o de la oveja se toleran mejor.

 

Para conocer el estado Bionutricional de nuestro Organismo, las posibles carencias que pueden generarnos problemas, el nivel de toxicidad, acidez y oxidación, así como es estado de nuestro sistema digestivo, existen test muy completos, utilizados desde hace más de 20 años por la medicina Ortomolecular que  trata las carencias de forma natural y nos ayuda a corregirlos.