Está muy de moda hablar del “Champú de Caballo“. Dios mío, eso es más viejo que la tos. No sé por qué algunos productos se ponen de moda, y luego no hay quien se los quite de la cabeza.

Ya pasó con las Bayas del Goyi, que por cierto, a alguien de mi familia le causaron una reacción alérgica que estuvo un tiempo fatal del estómago hasta que se pasó. Y con otros productos que se ponen de moda, y todo el mundo corre a problarlos, ¿marketing? supongo que sí.

Lo entiendo, pero hasta Mercadona vende champú de caballo.

champú de caballo

¿Qué tiene de especial este champú? la explicación que recoge sus supuestos beneficios es que contiene biotina y por tanto se supone que favorece la no caída del cabello, favorece la hidratación y aporta brillo.

Pero según el presidente de la Academia de Dermatología, el Dr. José Carlos Moreno, “los champús son unos cosméticos muy bien estudiados que sirven para lavar el cabello, pudiendo mejorar sus condiciones cosméticas. En algunas ocasiones pueden ser beneficiosos en el tratamiento de patologías de cuero cabelludo, pero en modo alguno tiene eficacia sobre la caída del cabello ni sobre su prevención”.

La biotina es una vitamina del grupo B que puede tener eficacia en algunos tipos de alopecia, pero ingerida, es decir, que no se absorbe de forma tópica (aplicada sobre el cabello). Así que todo este revuelo que se ha armado en torno al champú de caballo no tiene ninguna base científica.

Y añade el propio doctor “Algunas grandes superficies comercializan estos champús, algo magnífico para ganar dinero. Esa es su misión… y si además la gente está contenta, pues miel sobre hojuelas. Pero como todos los boom, al champú de caballo le pasará como al champán malo: mucha espuma al principio y luego se viene abajo.”

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