Hace unos días os contaba que estaba participando en la Experiencia Fintonic, que consiste en que cuatro personas de perfiles totalmente diferentes vamos a probar la herramienta Fintonic para conseguir llevar mejor nuestras finanzas controlando los gastos.

Lo comparaba con un entrenador personal, pero en esta ocasión es para finanzas, y el entrenador, en este caso Fintonic, nos dice dónde necesitamos reducir, cómo podemos hacerlo, y nos permite controlarlo.

Hoy os quería contar un poco más cómo funciona. Es muy fácil. Al principio pensé que de alguna manera habría que “contarle a la herramienta” en qué te gastabas el dinero, y esto me iba a suponer varias horas sacando mis gastos, mis facturas, etc. Pero en realidad es mucho más sencillo.
Sólo hay que registrarse en su web www.fintonic.com con un usuario y clave, dar los datos de tu entidad bancaria y después la herramienta organiza tus movimientos desglosándolos por categorías.

Respecto al segundo paso, que es fundamental, es totalmente seguro. Introduces tus datos bancarios para consulta, nunca das las claves de transacciones ni nada parecido. El sistema trabaja por dentro con algoritmos, no hay personas humanas detrás manejando los datos. Nadie tiene acceso a tus movimientos. Esto es muy importante.

A partir de ese momento, tienes todas las cuentas que quieras, todas tus cuentas, para gestionar en una sola herramienta. Y de un vistazo puedes ver cuánto gastas, en qué, si subes o bajas los gastos, etc.

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Los 4 aspirantes a ahorradores

De momento yo me quedé impresionada la primera vez de la media mensual de mis gastos, una burrada para lo que yo pensaba. Y por poneros un ejemplo, nunca pensé que podría gastar más en la factura del gas, por ejemplo, que en luz, gas, teléfono y comunidad juntos.  Y ahí sí que puedo hacer algo por rebajarlo.

Llevo aproximadamente un mes utilizándola y ya he encontrado algunos puntos de mejora en mis finanzas.

La herramienta ya me ha dicho dónde está mi “grasa localizada” y me ha recomendado algún “ejercicio aeróbico” para poder “ponerme en forma”, es decir, me ha dicho dónde estoy gastando más, me ha dado algún consejo para reducir ese gasto, y además, me informa frecuentemente y está, como si dijéramos, detrás de mi para que lo consiga.

La verdad, me está gustando mucho. Os seguiré contando porque de momento en el mes de abril ¡he conseguido llegar al presupuesto fijado! eso sí, el tema del presupuesto lo dejo para el próximo post y así os lo cuento mejor.

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