Hoy os quiero empezar a contar mi experiencia con Fintonic. Os preguntaréis qué es esto, ¿una bebida, un gimnasio, un entrenador personal, una aplicación? eso era lo que me preguntaba yo cuando empecé a oir hablar de él. Hasta que escuché lo que decía de ella Leopoldo Abadía, ahí entendí que la cosa iba de finanzas.

No se si os ha pasado a vosotras, pero a mi, y más en esta época me vienen a la cabeza un par de “problemillas”. Uno es el sobrepeso. Tengo que quitarme unos kilos de más pero no sé por dónde empezar. Sé que me sobra peso, pero no sé dónde. Sé que como mal, pero no sé exactamente qué es lo que hago mal. Sé que mi alimentación es mejorable, pero no sé cómo poner en práctica otra mejor. Y sobre todo, si no tengo a alguien que esté detrás de mi, es imposible cumplirlo.

¿Cuántas veces me he dicho a mi misma eso de, “no hace falta gimnasio, qué me va a decir un entrenador personal que yo no sepa”. “Yo me pongo un horario de entrenamiento y lo cumplo a rajatabla”?

Pues bien, Fintonic viene a ser como ese entrenador personal, pero en vez de ayudarme con la forma física, me ayuda a mejorar mis finanzas. Sí, así de fácil.

Fintonic

Fintonic es una herramienta online que te ayuda a ajustar tus gastos. A mi me está ayudando a acabar con esa frase de “se me va el dinero y no sé dónde”. Pero ¿cómo lo puede hacer?

Lo hace analizando tus movimientos bancarios, clasificándolos por temática y dándote a conocer en qué gastas tu dinero. Además, te proporciona gráficos para hacer el seguimiento más fácilmente.
Y no te llevará mucho tiempo porque el trabajo “duro” lo hacen ellos, yo tengo que analizar mis cuentas y actuar, eso sí.

Como estoy participando en la #Fintonicexperience, os iré contando qué tal me va en estos cuatro meses que tengo de reto. Los participantes somos cuatro personas con perfiles diferentes, que vamos a intentar ahorrar con la única ayuda de esta herramienta. ¿Lo conseguiremos? espero que sí, y así poder contaros mi experiencia en este tiempo por si queréis probar vosotras también.