–          ¡Pero vaya luz tienes en la cara! En las fotos no sales, bien, tengo que decírtelo, Ana.

–          Ahora en vez de luz, debo tenerla roja. Hola, Marilia; estoy encantada de haber podido quedar contigo después de tantos intentos. Vamos muy rápido, tal vez demasiado

La generosidad, la buena gente, se aprecia en cualquier caso, pero más aún cuando el comentario sincero nace de alguien que lo es todo, que lo ha sido todo, y que usa tanta grandeza y la convierte en sencillez, en amabilidad, en cercanía. Sí, es cierto, Marilia, ex de “Ella Baila Sola” y una servidora nos habíamos emplazado varias veces por otros motivos, pero nunca habíamos sido capaces de encajar un rato.

marilia andres

Ahora la tengo delante, quiero preguntarle muchas cosas para contártelas, pero la conversación deriva a otros asuntos, se desliza traviesa hacia una charla sobre todo y sobre nada, sobre nosotras, nuestras cosas, nuestra vida. Pareciera que la conozco desde hace tiempo, tal vez porque hace mucho tiempo que tarareo sus canciones.

  • ¿Cómo es eso de escribir una canción? Me parece imposible.
  • En realidad no se trata de hacer canciones, sino de contar historias y ponerles música. Compongo desde que tenía once años, y jamás he podido escribir sobre algo que no hubiera vivido, que no sintiera que nace de ahí dentro.

 

  • Podemos tirarnos toda la mañana hablando de ti y de mí, pero nuestras amigas de estoyradiante quieren ponerse al día, saber qué es “Subir una Montaña” el trabajo en solitario que cuenta tus historias…
  • “Subir una Montaña” es un disco compuesto durante un puñado de meses, pero vivido durante años. A todos nos pasan cosas, unas nos gustan más y otras menos, pero eso es normal. Subir una montaña, la canción, es una especie de introspección dirigida a todos aquellos que van de un lugar a otro en busca del Santo Grial, pero no paran, no paramos a mirar en su interior la respuesta a tanta pregunta como nos asalta en un mundo profundamente injusto.

 

  • Vale, vale, dices mucho en cada respuesta, cada una de ellas daría para varias horas. Subir una montaña, dices, tiene que ver con preguntarse si tienes corazón suficiente para amar como el otro merece. ¿Tienes corazón suficiente para tantos Menudos Corazones?
  • ¿Hay algo que no sepas de mí, Ana? –Sonríe- Colaboro con Menudos Corazones, sí, colaboro siempre que puedo por acercar un soplo de aire fresco a aquellos que creo que más lo necesitan, aunque los que me animan son ellos a mí, así es la vida.

 

  • Bueno, pues la que dices que lo sé todo, cosa que ya me gustaría, me lanzo a la piscina. La canción titulada “casi me rindo” tiene que ver contigo, porque no me lo creo. 
  • Yo nunca me he rendido y nunca lo haré, no tengo motivo por otra parte, siempre he hecho lo que más amaba y lo sigo haciendo, me siento una privilegiada. Lo que ocurre es que cuando decides ser totalmente independiente las cosas no son sencillas, y se tienen tentaciones, eso es todo.

 

  • En cualquier caso, tu trabajo es muy íntimo, muy tuyo. ¿No se siente vértigo al entregarte tanto?
  • Seguro que a ti te pasa lo mismo, Ana. Cuando escribes en tu blog, muestras tu alma, si no, no tendría el éxito que tienes. Yo no temo a nada siempre que esté contenta con el resultado de lo que hago. Esa fue mi mayor ocupación cuando grabé en Londres; la de tratar de contar a todo el equipo de arreglistas, músicos, y demás, lo que YO quería decir. Luego sí, se pasa un poco de vergüenza, pero como cada vez que se sube a un escenario y sientes ese leve sudor en las manos. Es algo fantástico, de verdad que sí.

 

  • Cinco millones de copias vendidas, una voz preciosa, también cuando hablas, una mirada sincera, ¿qué le pides a la vida, qué buscas? 
  • Deseo que muchas personas escuchen mis canciones, formar parte humildemente de su vida, entrar en sus casas los sábados por la mañana mientras se ocupan de sus asuntos domésticos. Quiero que todo el mundo sepa, como dice la canción titulada “corazón” que sé que no viajo sola, que ellos tampoco, que nadie lo hace, que me importa que todos estén ahí, que deseo que todos me hablen, que quiero oírles, por eso yo les canto, para eso canto.

 

El tiempo pasa rápido y también esta conversación, más esta conversación, creo. Todas sabéis que me voy encontrando por ahí con personas más o menos populares, y que os hablo de ellas. Hoy además, creo que tengo una nueva amiga. Tal vez ella aún no lo sabe, quizá también lo piensa, pero Marilia, su disco; mucho más aún, Marilia como ser humano, es mucho más de lo que ya es como cantante. Ojalá hubierais podido estar conmigo allí todas, ojalá sea capaz de transmitiros que hay veces, sí, en las que detrás de una cara guapísima, de una voz como la que todas conocemos, más allá de todo eso, por encima de todo eso, habita una gran persona.
marilia andres

Esto que escribo ahora no se lo dije aquel día, teníais que estar todas delante. Gracias, Marilia, por ser tú misma, por ser como eres. Gracias en nombre de todas tus amigas de estoyradiante. Esta es tu casa. Y a vosotras, haced el favor de visitar su web y comprar su disco; merece la pena. Marilia Andrés